miércoles, 25 de febrero de 2009

Ya no sé que es ser yo.


Mi reflejo, y todo terminó.
Porque algo en mí hoy cambio,
Hoy ya no soy yo,
Hoy hasta la misma luna se perdió.

Por favor, mírame, voltéate y ten presente
Que aunque la mas potente de las fuerzas lo intente,
Siempre serás la ilusión que mi alma mas siente,
Nadie podrá impedirlo, nadie nunca me dirá “detente”.

Le imploré a cada estrella y eso no les valió,
Le anhele a la luz intensa del sol y no sirvió.
Le pedí a Dios con cada rezo pero eso se acabó,
Las miles de respuestas, fueron que esto desvaneció.

El viento hoy me ha hecho caer,
En el piso de nuevo me hallé
Y la forma de levantarme, no sé,
¿Hay forma de por el cielo correr?

Pedir con cada verso, cada estrofa,
Que mi oscuridad me desmorona,
Y cada sueño siempre tomas,
Como poder, algo de tu persona.

Gracias por disminuir el vacío con tu mirada,
Porque al profundo agujero del vacío tu sanas,
Porque en la cura del ardor, eres el único que gana,
Pero a la ves eres la herida que muchas veces sangra.

La herida se abre, tras mi inseguridad de no poder tocarte,
Y mis labios piden poder besarte,
Y el amor poder demostrarte,
Algún día que no falte.




Escúchame nunca dejaré de amarte, que no daría por que supieras que cada día que pasa, sigo en el viaje que no sé si algún día me guíará hacia ti pero te espero.

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